Todos Detrás del Litio

 

 

            La producción de Litio en el mundo es relativamente nueva, pero está pasando por un momento espectacular debido a los adelantos tecnológicos que le han descubierto novedosas aplicaciones. Por ejemplo, ¿sabía Ud. que cada uno de los más de tres mil trescientos millones de celulares, notebooks, cámaras digitales y  herramientas eléctricas  que se fabricarán al cabo de este año en el mundo necesitarán litio para funcionar, pues todos ellos utilizan baterías recargables? ¿O que la debida explotación del mineral en Chile le puede significar al país una riqueza comparable a la actual del cobre?

            El litio fue descubierto por un químico sueco a principios del siglo XIX, y su nombre deriva del griego "lithos" que significa piedra, para indicar que dicho elemento proviene de un mineral. La obtención de litio metálico no fue realizada sino hasta mediados de esa centuria, y sus primeros usos comerciales estuvieron en la metalurgia, empleándose en pequeñas cantidades en aleaciones de aluminio-zinc-litio, y aleaciones de plomo en las cuales se adiciona litio para endurecerlo. En la actualidad tiene múltiples aplicaciones, especialmente en la fabricación de cerámicas y vidrios resistentes al calor, lozas y porcelanas, grasas y lubricantes, sanitarios y fármacos para el tratamiento de la depresión bipolar, y como componente de bebidas gaseosas. Además participa como elemento en la generación de aire acondicionado (muy utilizado en los submarinos y aviones, por su carácter de aislante y absorbente del CO2), como catalizador en la industria de caucho sintético, e incluso en la generación de reactores de fusión nuclear, como catalizador y refrigerante. Pero su mayor uso está en la fabricación de baterías eléctricas, en razón de sus características físico-químicas, al constituir el metal más liviano que se conoce y de fuerte carácter electropositivo, lo que le confiere gran poder de reactividad frentes a los agentes químicos, determinando que las baterías construidas a base de litio  aseguren más energía en menor tamaño, superando así a los elementos tradicionales utilizados en esta industria, como el plomo, el zinc y el cadmio, más pesados y menos rendidores y además más contaminantes. Aún así, su uso futuro se ve focalizado en la industria del automóvil eléctrico, que reemplazará a los vehículos de combustión, y a lo cual las grandes empresas automotrices se encuentran especialmente abocadas, diseñando prototipos que asegurarán la obsolescencia de los hidrocarburos en la provisión de energía para los automóviles. Actualmente la investigación se encuentra en la etapa de generación de los llamados autos híbridos, combinación de  formas de tracción eléctrica y a combustión, pero el desarrollo en laboratorios y talleres continúa a ritmo acelerado, hasta posibilitar el logro de la fórmula que lleve al diseño de un automóvil totalmente eléctrico,  y de ahí la importancia de los metales que permiten la generación de dicho tipo de energía, considerando mayor durabilidad, por lo tanto más espacio de recorrido, y menor peso y tamaño. La japonesa Toyota se encuentra a la vanguardia de esta nueva industria del automóvil híbrido, con la presentación de su modelo PRIUS. También la norteamericana GM alcanzó a presentar su prototipo VOLT, antes de que cayera en peligro de quiebra; y en Francia se presentó otra marca con su modelo BlueCar.  Se sabe también que están trabajando en lo mismo BMV, Nissan, Ford y LG. De allí que la demanda mundial por litio se haya disparado durante los últimos 10 años, con aumento de 7 a 8% anual, llevando su precio por tonelada desde 1.760 dólares en 1998  a 6.000 dólares en 2009.  

            El litio se encuentra muy disperso en la naturaleza, obteniéndose, para su explotación industrial, de dos principales fuentes: las vetas y las salmueras, constituyéndose estas últimas en las más importantes, por su superior envergadura. Las mayores reservas mundiales se encuentran en Bolivia, en el salar de Uyuni, a 30 kilómetros de la frontera con Chile, con cerca de 5 millones de toneladas explotables. Pero nuestro país posee las segundas mayores reservas mundiales, en el salar de Atacama, Región de Antofagasta, con aproximadamente 3 millones de toneladas. Se sabe que grandes compañías automotrices japonesas, como Mitsubishi y Sumitomo, han hecho por años lobby ante el gobierno boliviano, lo mismo que la firma productora de batería francesa Bolloré, e incluso empresas coreanas y de China e India, para obtener la concesión de instalación de faenas en el salar de Uyuni, pero sin embargo, debido a la política nacionalista e indigenista de Evo Morales, estas negociaciones no ha prosperado hasta el día de hoy. Lo que pretende Bolivia es crear una empresa estatal de explotación del litio, para lo cual ha destinado una inversión de 6.000.000 de dólares para la implementación de una planta procesadora cerca del pueblo de Río Grande, a orillas del Salar, la cual debiera entrar en funciones en 2010. No obstante, los expertos opinan que dicha cantidad resulta insuficiente frente a los US$250 millones que realmente se necesitan para una primera etapa. La desaceleración del crecimiento económico  y el descenso de los precios del petróleo limitando el alcance de su principal aliado, Venezuela, hace más difícil a Bolivia el que pueda llegar a lograrlo. Además en el país no existe ni la tecnología ni el equipamiento requeridos, y por eso su gobierno apuesta a permitir el concurso de los capitales extranjeros pero como socios minoritarios, aspirando para sí a la mayor porción de las ganancias y a obtener que las plantas de automóviles se localicen en su territorio. Sin embargo, al decir de un analista boliviano, si el país no se mete en carrera ahora perderá la oportunidad, pues la tecnología avanza muy rápido y el mercado mundial puede llegar a encontrar otras soluciones para la demanda mundial de baterías. De hecho ha surgido China como gran oferente de carbonato de litio, con sus salares del Tíbet (la tercera mayor reserva mundial), y las empresas europeas y japonesas han vuelto su mirada hacia los salares de Francia, Canadá y Argentina, entre otros, mientras que Estados Unidos ya ha comenzado a explotar sus salares de Arizona, Nevada y Utah, considerando que los yacimientos bolivianos si bien son los más extensos no así constituyen los de mejor ley, y además que la gran altura a que están ubicados los hace de una explotación de mayor coste operativo.

            En Chile se encuentran operando dos empresas en el salar de Atacama, ambas de capitales privados, una nacional, SQM (que antaño fuera estatal), y la otra, la Sociedad Chilena del Litio, filial de una compañía alemana en el país; con utilización de moderna tecnología para extraer las aguas que se encuentran bajo la capa de sal, y posterior obtención de carbonato de litio mediante los procesos de evaporación y lixiviación. Según el Banco Central, las exportaciones del elemento de nuestro país han aumentado en 460,3% en 10 años, desde un valor de 39,3 millones de dólares en 1998 al valor de 220,2 millones de dólares en 2008. Situación que debe ir al alza con la masificación del auto eléctrico, pues los economistas calculan que de 60.000 automóviles híbridos que circulan hoy en el mundo, se aumentará fácil a 2 ó 3 millones en 2015. De allí que se aventure la opinión de que el litio puede llegar a convertirse  en lo que el cobre representa para la economía nacional de Chile en la actualidad. Sin embargo, si se toman las cifras del año pasado, se puede apreciar que ello constituye una exageración, pues del volumen total de minerales exportados en 2008, el cobre alcanzó al 81% en tanto que el litio sólo al 1%.  De todas maneras, Chile es en estos momentos el primer productor mundial de litio, con una participación del 31% del mercado planetario, seguido por China, con un 26%.  Tenemos las reservas y está la demanda mundial -dice un especialista en la materia-, las condiciones se dan propicias para enfrentar con éxito el crecimiento de la demanda mundial. Se echa de menos, eso sí, una empresa de capitales públicos la cual no resulta descabellado concebir aún estando en una economía de mercado, puesto que ha sido la Corfo la pionera  en la explotación del litio en el salar de Atacama, con un proyecto que en 1994 privatizó en manos de Soquinich. Dicha empresa, de crearse, quedaría bajo la férula de la ley de gobiernos corporativos de empresas públicas, actualmente en trámite legislativo en el Congreso, lo que asegura una mayor eficiencia. Y falta también la existencia de una legislación más efectiva acerca del respeto que debe observarse en las actividades de producción para con el ecosistema y la biodiversidad del lugar, considerado un humedal de categoría Ramsar; pues existe bastante evidencia, brindada por los habitantes del sector y por entidades ecológicas, acerca de agresiones al medio ambiente derivadas de las mismas labores extractivas, que ponen en riesgo la rica fauna y flora del salar, caracterizadas por su  frágil subsistencia, y ante lo cual la legislación protectora vigente ha resultado limitada, o acomodaticia a los intereses del momento. También el empleo preferente de mano de obra de los poblados aledaños, y la introducción de capitales para la instalación de establecimientos de tecnología de litio en las ciudades de la Zona, se aprecia como aspiración comprensible de una comunidad regional que permanece como simple espectadora de la explotación de riquezas proveniente de su subsuelo y naturaleza.

            Una vez más, como en todo el mundo, se produce el enfrentamiento entre la economía y la ecología, pero sin embargo se postula que, con una adecuada legislación y el respeto irrestricto de las partes a los tratados de conservación, por un lado, y de los convenios de producción, por el otro, puede configurarse una relación económica viable en todo aspecto, con explotación económica prudente de los recursos que el país necesita, y al mismo tiempo con apego consciente al respeto de las condiciones medioambientales. Chile no puede darse el lujo de pasar por alto las oportunidades que el adelanto tecnológico mundial le brinda para acceder al ansiado desarrollo económico, pero ello tampoco puede significar que se obvie ir en los procesos necesariamente de la mano de una política estricta de conservación de lo natural, aún a costa de mayores estándares y cuotas de producción.

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nicole
nicole dijo: (16/08/2009 a las 23:00)

Obtencion y uso del azufre y sus compuestos, en particular acidos sulfuricos...

yacimientos de yodo en chile..

obtencion del litio y su importancia tecnologica y economica para nuestro pais...

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